Contacto de la Oficina Española del W3C --
José Manuel Alonso, <jalonso@w3.org>, +34.985.29.12.12
Gijón, 30 de Junio de 2004
Trece empresas e instituciones nacionales vinculadas con el sector de Internet y las nuevas tecnologías han participado hoy en Gijón en la primera reunión celebrada por la Oficina Española del World Wide Web Consortium (W3C), que en marzo pasado abrió su sede en el nuevo Centro Tecnológico de la Información y la Comunicación (CTIC), ubicado en esta ciudad.
La Oficina Española del W3C está apoyada por las empresas asturianas TeleCable, Seresco, Sadim, Dispal, Intermark y Futuver; instituciones regionales como la Universidad de Oviedo y el Ayuntamiento de Gijón, además de grandes corporaciones nacionales como Telefónica, Fundación ONCE, Centro de Estudios Garrigues, Fundación Ramón Areces, la Universidad Politécnica de Madrid y la Universidad de Valencia. A la reunión fueron invitadas también varias filiales españolas de multinacionales tecnológicas que son miembros del consorcio.
En la sesión de trabajo se informó sobre las actividades realizadas por la oficina en sus primeros meses de actividad en España pero sobre todo se dieron a conocer las últimas tecnologías desarrolladas por W3C que van a significar importantes avances en cuanto al uso de la red y configurarán una nueva forma de entender Internet de cara a los próximos años.
En concreto, los miembros españoles tuvieron ocasión de informarse sobre aspectos relacionados con la denominada "Web semántica", un estándar creado por W3C que dotará a la red de una mayor inteligencia y permitirá obtener mejores resultados en la búsqueda e interpretación de la información existente. Según los expertos, esta tecnología va a dar paso a un nuevo estadio de Internet en el próximo decenio.
Otro capítulo tratado en la reunión de Gijón ha sido la "Internet móvil", una serie de desarrollos tecnológicos dirigidos a que el acceso se pueda realizar desde cualquier dispositivo electrónico (teléfonos móviles de tercera generación, agendas digitales, navegadores en automóviles, etc.), lo que cambiará sustancialmente la filosofía de creación de aplicaciones en las empresas. Las primeras aplicaciones basadas en estos estándares comenzaron a hacerse realidad el año pasado y se prevé que la explosión de productos comerciales se produzca a partir de 2005.
El W3C se creó para guiar la Red a su potencial máximo mediante el desarrollo de protocolos comunes que promuevan su evolución y garanticen la interoperatividad. Es un consorcio de la industria internacional operado conjuntamente por el Laboratorio de Ciencia de la Computación e Inteligencia Artificial del Instituto de Tecnología de Massachusset (MIT), en Estados Unidos, el Consorcio Europeo para la Investigación en Informática y Matemáticas (ERCIM), en Francia, y la Universidad de Keio, en Japón. Los servicios que proporciona el consorcio incluyen un archivo de información sobre el World Wide Web para desarrolladores y usuarios y varias aplicaciones y prototipos para demostrar el uso de nuevas tecnologías. Hasta la fecha, cerca de 400 organizaciones son miembros. Más información en http://www.w3.org.
El consorcio W3C se asocia con organizaciones regionales con el objetivo de lograr el máximo potencial de Internet. Las oficinas colaboran en los esfuerzos de promoción en los idiomas locales, ayudan a ampliar la base geográfica del W3C y fomentan la participación internacional. El W3C tiene actualmente 14 oficinas en Australia, Países Bajos, Alemania-Austria, Finlandia, Grecia, Hong-Kong, Hungría, Israel, Italia, Corea, Marruecos, España, Suecia y el Reino Unido-Irlanda. La Oficina Española está acogida por la Fundación CTIC, una institución sin ánimo de lucro que desarrolla y difunde investigación aplicada en tecnologías de la información, entre otras materias; y está ubicada en el Parque Científico Tecnológico de Gijón, Asturias. Más información en http://www.w3c.es.